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Congreso de Directores 2025

DESDE EL INTERIOR

Saludos...
Comienza un nuevo año y su visión de expansión y multiplicación son el marco para nuestro encuentro anual de directores. Para este 2025 estamos diseñando un espacio de crecimiento, oración y capacitación que enriquezca nuestro llamado pero también nos permita encontrarnos y disfrutar de la hermandad y compañerismo.
Anhelamos que TODOS podamos estar y disponernos a este tiempo de unidad que Dios nos quiere regalar, es por esto que desde ya queremos que apartes tu agenda porque juntos veremos la gloria de Dios.

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Becarios 2025
Testimonio
Hola a todos, mi nombre es Lorena Prado, tengo 23 años, soy profesional en Negocios Internacionales y soy misionera becaria en la Universidad del Magdalena aquí en la ciudad de Santa Marta.

Tuve la oportunidad de iniciar misiones en el 2023. Todo inició con una conversación con mis pastores al respecto y la verdad me emocioné mucho, no era mi primera vez sirviendo como misionera, pero esto era diferente, la universidad es todo un mundo y solo visionar lo que Dios podía hacer movió mi corazón a decir: yo quiero Señor, heme aquí, no solo quise hacerlo sino que también recordé que él ya me había llamado antes a hacer esto, anunciar las buenas nuevas y lo hice a través de una promesa que recibí: «He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.” Isaías 55:5

Y con esa promesa arranque el primer año, en el cual cometí muchos errores, estos errores no los identifiqué sola, fue en oración y apoyo de mis líderes, yo sabía que el Señor quería que rindiera con excelencia así que evaluaba mi trabajo, hacia el trabajo de evangelizar, pero no tenía un buen método de consolidación, porque dejaba pasar demasiado tiempo para escribirles a las personas, ahí entendí la importancia de consolidar a personas que pudieran convertirse en mi equipo de apoyo, ya que no tenía uno y además de eso no entendía porque no habían resultados, según mis expectativas, pero lo que la Lorena de ese entonces no entendía es que Dios ya estaba haciendo cosa grande y tremenda, como lo dice su palabra y que pronto la conocería.

Yo seguí aferrándome a sus promesas, porque sabía que él cumpliría. En el segundo año mis pastores me preguntaron si quería continuar y tuve una conversación seria con el Señor, le dije “necesito un equipo Señor, dámelo y seguiré” bastante osado de mi parte y recibí otra promesa: «En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.” Isaías 55:13 RVR1960

Y junto con esa promesa recibí respuesta, fue el tiempo de los resultados, del fruto, tenía un equipo donde la mayoría eran mis discípulas pero, también muchos líderes de MVE se desafiaron a servir, tuvimos mucha más presencia en la universidad no solo como movimiento sino como iglesia Cenfol, gracias a nuestra conexión con desarrollo estudiantil, participamos en jornadas de evangelización, festivales, conferencias, etc. El promedio de asistencia a los grupos era entre 10-15 personas, las reuniones eran 2 veces a la semana, la consolidación era más efectiva porque podía delegar, pude ver de primera mano el impacto que generaba en los jóvenes tan solo escuchar la primera ley de las 4 leyes espirituales, jóvenes que al escuchar “Dios te ama” se iban en llanto sin conocerte, me encontré a gente al borde del suicidio, con problemas de ansiedad, en depresión, jóvenes que crecieron en un entorno cristiano pero se alejaron y se perdieron en el mundo. En este año tuve la bendición de tener 2 discípulas que sigo manteniendo al día de hoy, lo cual me conmovió mucho porque pude ver valor donde él lo ve.

En este año 2025 las cosas cambiaron en muchos sentidos, yo inicié otra carrera gracias a Dios y también pude redireccionar mi servicio en la Universidad tratando de ser más intencional. Por otro lado quisiera honrar a mis líderes porque han sido muy valiosos los materiales y las capacitaciones que nos han dado, nos ha permitido mantenernos enfocados, ser ordenados y ha sido todo un reto.

Para mí hacer parte de este equipo y cada encuentro ha significado muchísimo, el que como iglesia Cenfol hayan decidido invertir en mí no solo es un voto de confianza y un recordatorio de mi propósito, lo cual me hace sentir muy amada y honrada, sino también una oportunidad para desafiarme como miembro activo del cuerpo y aplicar todo lo que alguna vez en discipulado y en academia aprendí, creo que para mí y para mi generación hacer parte de las misiones es un llamado a despertarnos, tomar la posta y ser ese relevo generacional que se encargue de transmitir el mensaje.

Cada encuentro que tenemos son tiempos en donde Dios me da mucho aliento a través de su palabra, de esos tiempos y de la intimidad es que surgen promesas como estas:

Zacarías 4:10 TLA
«Ustedes, pueblo de Israel, verán a Zorobabel tomar la plomada. Él pondrá los cimientos de mi templo, y llevará a cabo su reconstrucción. Su trabajo es ahora muy pequeño, pero cuando lo haya terminado, ¡hasta los que no creían en él se llenarán de alegría!

Puedo decirles que cuando empecé a confiarle los resultados a Dios, entonces poco a poco vi su respuesta, que en realidad siempre estuvo presente, en estos últimos meses puedo contarles que la asistencia ha sido de 3 a 4 personas. Lo que yo consideraba poco para Dios era todo. Por esos tres valía la pena y vale la pena y el esfuerzo.

Durante todo mi proceso en las misiones, he aprendido a ser paciente, a esperar, a amar a otros incondicionalmente, a dar la milla extra, a levantarme cuando no tengo ganas, a apoyarme en otros en oración, a aferrarme al plan y a dejarle los resultados a Dios.

Me siento muy agradecida porque Dios ha sido muy bueno, he visto su poder manifestándose en cada reunión, en los líderes de MVE, en los jóvenes de la U y sé que no ha acabado aquí, Él hará cosas incluso más grandes de lo que puedo imaginar. Y la razón principal por la que me he mantenido aquí es porque le amo e intento serle fiel mientras él vuelve así como él lo es conmigo, mi recompensa está en el Señor y por fin hoy entiendo que él es mi porción.